Opinión:

El Tour Colombia 2.1 es una gran noticia para Colombia y el ciclismo colombiano: tener a Nairo Quintana, a Chris Froome, a Alejandro Valverde, a Miguel Ángel López, es algo para enorgullecerse, aunque para ser sinceros, debió pasar hace mucho tiempo; o mejor aún, nunca se debió perder la tradición que nació con la Vuelta a Colombia.

El caso es que, eso que tanto pedíamos, se está haciendo realidad desde este año y ya en 2019 habrá otra edición, bastante interesante y con un mayor nivel. Vale la pena decir que del 12 al 17 de febrero se verá buen ciclismo y la fiebre por este deporte en el país, aumenta cada vez más.

Solo hay un escollo, hay que decirlo, y es la transmisión televisiva. De principio voy a decirlo: es positivo, muy positivo que ESPN transmita la carrera porque tiene alcance continental, es decir, se va a ver en toda Suramérica y esto potenciara la importancia del ciclismo y de esta carrera… muy parecido al efecto que tiene la Vuelta a San Juan, pero me atrevería a decir que más.

Solo hay una palabra que no me cuadra, que de hecho, va en contra de lo que debería ser esta fiesta deportiva: ‘exclusivo’. Sí, ESPN compró los derechos para la transmisión exclusiva del Tour Colombia 2.1… tengo una pregunta: ¿De dónde son nuestros ciclistas? ¿Dónde nació y cosecharon su talento en la bicicleta? Sí, en el campo (al menos la mayoría). En lugares alejados de las grandes ciudades, en municipios y pueblos donde en ocasiones, no tienen acceso a ESPN.

El 92% de los hogares colombianos ya tienen televisor, eso quiere decir que ese 92% tiene un canal que se llama Señal Colombia, que por lo demás, fue quien apoyó el ciclismo desde el principio, mucho antes que los colombianos conociéramos ESPN. Sí, insisto, que la cadena estadounidense haya comprado los derechos televisivos es muy bueno, pero ¿para Colombia también?

Solo digo, pensemos un poco en las personas que no tienen el canal, que viven lejos, precisamente en las tierras donde la bicicleta es pasión, es deporte, es salida y en muchos caso, revolución, cambio de vida… oportunidades. En ese orden de ideas, ¿por qué no tener el cubrimiento de las dos cadenas? Claro, se pensará que es un tema de presupuestos, claro, es evidente. Aunque, si el Estado financiara o diera esa oportunidad para que toda Colombia viera ese espectáculo que el mismo país está forjando, estaríamos dando un paso a la integridad a través del deporte.

Imaginar a los campesinos tomando un descanso, para ir a sus casas a ver la carrera, a los niños que quieren seguir a sus ídolos, es algo netamente inspirador, es pensar en el país realmente, dejando a un lado, solo por una vez, el interés. Señal Colombia habría dado esta posibilidad, pero hasta 2022 ESPN será el encargado de esto… La primera edición, la de este año, la Colombia Oro y Paz, sí tuvo cubrimiento del canal público colombiano, pero una vez más, se la quitan de las manos.

A Fedeciclismo hay que decirle que gran gestión para traer al gigante canal que tiene transmisión en toda Latinoamérica, pero se les olvidó las raíces… otra vez.