Daniel Felipe Martínez es el otro futuro del ciclismo colombiano. Un hombre que es 9 meses menor que Egan Bernal y que nació en el hogar de Guillermo Martínez y Blanca Poveda el 25 de abril de 1996, en Soacha, Cundinamarca, municipio conexo a la capital de Colombia, es el encargado de alimentar aun más los sueños de los colombianos en el ciclismo colombiano.

Pero en sus inicios se inclinaba por el fútbol a tal punto que le pedía a su madre que le comprara un balón y afiches del Atlético Nacional; pero doña Blanca, con un sexto sentido confeso al momento de tomar decisiones, insistía para que Daniel practicara otro deporte, el ciclismo.

Su historia

Aunque su llegada al deporte pedal fue algo rocambolesca si se quiere, de esas cosas que inician mal y terminan muy bien, porque el ahora corredor del Education First tenía que bajar de peso como parte de la recuperación de unos ‘nacidos’ que se le formaron en la piel, luego de jugar con la arena caliente, por allá en uno de los viajes de la familia.

Perfil de Daniel Felipe Martínez realizada por Señal Colombia

Entonces ahí inició su historia. Daniel, con los ahorros de la plata de las onces que le daban sus padres, se compró y se enfundó una licra del Astana, equipo en el que corría su ídolo, Alberto Contador, convencido que el ciclismo le había quitado las ganas de ser futbolista y con una bicicleta prestada, inició su camino.

Salía a correr con su hermano ‘Yeyo’ y con ese trabajo y disciplina, esos ‘cachetes’ del sobrepeso desaparecieron y empezó a ganar físico sin que el deporte lo alejara de los primeros lugares del colegio, manteniendo su buen rendimiento y con las clasificaciones altas.

Luego de unos años ganando carreras con la misma bicicleta del hermano, la oportunidad le llegó para que el Team Colombia lo reclutara y ganara la camiseta de la montaña en la Ruta del Sur y el mejor jóven en el Tour de Utah. Al ver esa cadena de reconocimientos, un semillero de grandes ciclistas, el Wilier Triestina lo fichó para luego llegar al Education First a petición de Rigoberto Urán.

Daniel Felipe Martínez, el otro gran futuro

Pero en la pasada París Niza, el colombiano dio un golpe de autoridad, que hizo que el mundo se fijara en él. En el Col de Turini, Daniel, en una clase impresionante de ascenso, demostró ser un escalador, un escarabajo colombiano al vencer a Miguel Ángel López, su amigo y Simon Yates el actual campeón de la Vuelta a España.

Pero su calidad no solo está en el ascenso, Daniel Felipe Martínez representa otro gran futuro por una característica poco vista en los pedalistas cafeteros: contrarreloj. El soachuno concibe un perfil que ha sido un dolor de cabeza para Colombia, el hombre que pueda enfrentar las contrarrelojes.

Su título de Campeón Nacional de Colombia de Contrarreloj lo reforzó con una impecable etapa 5 en la París Niza, a finalizar quinto en la ITT de ese día, lo cual permite decir que él concibe una posibilidad real para Colombia tenga a alguien que se defienda en ese terreno.

Pero claro, su proceso es más lento, no puede compararse con un Egan Bernal o un Iván Ramiro Sosa; Daniel va su tiempo, su cuerpo responde de otra manera y su evolución será más lenta. Pero el nivel crecerá y se consolidará como el otro gran futuro de Colombia, un ciclista que en unos años, será líder y podrá cumplir su sueño: “Ganar el Tour de Francia“.

Repasamos acá su primer triunfo en WT, conseguida en la París Niza.

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