Santiago Buitrago es probablemente, el mejor ejemplo con el que pueden contar las nuevas generaciones del ciclismo colombiano, el de Bogotá se ha sabido afianzar poco a poco en el pelotón internacional y cuenta con una enorme ambición, una que tiene que ver con el Tour de Francia.
El ciclista del Bahrain Victorious ha tenido un proceso que debe ser modelo, no solo para los que quieran ser ciclistas, sino para la Federación que se ha quedado clavada en el tiempo, pues el camino de Santiago inició con Esteban Chaves y su fundación. Él en entrevista a Semana, habló de por qué se metió en el deporte:
«Yo soy rolo, mi papá de Boyacá, mi mamá del Quindío. La moda del ciclismo empezó por mi papá, amante del ciclismo y ahí le seguí los pasos. Me gustó el sufrimiento».
Salió del Team Ech al AV Villas, luego al Cinelli y posteriormente recaló en el Bahrain Victorious, el camino es ese. Empezar por abajo, luego estar en el circuito colombiano, de allí a un continental italiano y recalar en el WorldTour.
La adaptación, la disciplina, el trabajo, los resultados y la ambición han sido claves para un Buitrago que sigue creciendo año tras año. En el horizonte tiene un objetivo que precisamente lo impulsa, es grande:
«El Tour de Francia es mi sueño, el objetivo de ese niño que fui y sigue siendo mi sueño. Siempre lo he dicho, me preparo y me levanto cada mañana en base a ese sueño que tengo desde que empecé en el ciclismo y no sé si lo iré a ganar el año que viene, en dos años, en tres años pero trabajo para algún día poder ganar el Tour, de verdad que sí».
Es verdad que el Tour está colonizada por Pogacar, por Vingegaard, seguramente allí llegarán Evenepoel y una vez más Roglic, un Ayuso… pero por Colombia, Buitrago en unos años, puede entrar en esa conversación.



