Rigo Urán ya anunció su retiro y se hará efectivo en el final de la temporada 2024, no hay marcha atrás por más que le costó tomar esta decisión, pero seguirá ligado al deporte aunque no como muchos piensan (aparte, por supuesto de mantener sus negocios en torno a esta disciplina).
No hay cambio de opinión de Rigo respecto a su adiós, algunos intupían que podía dar un poco más en su carrera, pero al final no ha sido así y aunque pudiese rendir más, decidió dar un paso al costado para estar con su familia.
Es verdad que son casi 20 años en el ejercicio profesional del ciclismo de élite, esa rutina, aunque salvaje, tiene su encanto y se vuelve el día a día de aquellos que logran adaptarse, soltar y desprenderse es otro doloroso proceso que recuerda lo frágil que es el humano ante aquello que ama y que debe dejar ir.
«Es como que a un familiar se le muera a uno», dice Urán, ejemplificando lo que significa el paso que va a dar: duelo. Pero tendrá a su lado a sus seres queridos y seguirá con sus negocios y ocurrencias. Y de alguna manera seguirá ligado al ciclismo como deporte aunque descarta ser director deportivo o pertenecer a algún equipo desde el lado administrativo.
En El Colombiano le preungtaron si «le gustaría aportar su experiencia para el crecimiento del ciclismo» y esto dijo:
“Yo era muy disciplinado para entrenar, pero no para las otras cosas. Soy olvidado, no poseo esa constancia. Sí seguiré aportando a los ciclistas y a esos amigos que me piden consejos, porque uno sabe cómo es el funcionamiento de los equipos, la manera de entrenar y los sacrificios que se deben hacer. Entonces siempre estaré dispuesto a ayudar, a tender la mano”.
Con consejos, con algunas palabras, pero no más que eso, el divorcio de Rigo con el ciclismo profesional es total y nada de parcialidades, por lo que es claro el de Urrao tendrá otras prioridades.



