Richard Carapaz fue segundo en la Clásica San Sebastián 2026 después de disputar la victoria mano a mano con Remco Evenepoel. El ecuatoriano fue el único capaz de seguir al belga en Murgil y terminó en el mismo tiempo del ganador, según la clasificación publicada por Revista Mundo Ciclístico.
La carrera dejó un dato histórico para Latinoamérica: Carapaz subió al podio de una de las clásicas más exigentes del WorldTour. En una jornada de 221,2 kilómetros, el corredor de EF Education-EasyPost volvió a demostrar que su mejor versión aparece cuando la ruta combina dureza, táctica y finales de resistencia.
¿Cómo llegó Carapaz al podio en San Sebastián?
El movimiento decisivo nació en Murgil. Evenepoel aceleró en las rampas más duras y Carapaz fue el único que pudo responder. Detrás quedaron Giulio Ciccone, Pello Bilbao, Ben Tulett y otros favoritos que no lograron cerrar el hueco antes del descenso hacia San Sebastián.
Carapaz colaboró con relevos porque la victoria todavía era posible. Esa lectura fue correcta: si dudaba, el grupo perseguidor podía volver; si trabajaba, se aseguraba el podio y se daba una opción real al sprint. Al final, Evenepoel fue más rápido, pero el ecuatoriano salió reforzado.
¿Qué significa para el ciclismo latinoamericano?
El segundo puesto tiene un valor enorme porque San Sebastián no suele regalar podios a corredores que solo resisten. Hay que atacar, bajar bien, aguantar cambios de ritmo y rematar después de una prueba larga. Carapaz compitió de igual a igual con uno de los mejores especialistas de la carrera.
Después de su gran Tour de Francia, el ecuatoriano confirma continuidad. No fue un pico aislado ni una tarde de inspiración: fue otra señal de que sigue siendo uno de los corredores latinoamericanos más completos del pelotón. La victoria se escapó por poco, pero el mensaje quedó claro.
El resultado también fortalece el relato de Carapaz como corredor de carreras grandes y días difíciles. No necesita esperar una gran vuelta para ser protagonista. Cuando hay montaña, nervio y margen para atacar, su nombre aparece. San Sebastián confirmó que el ecuatoriano sigue teniendo instinto para elegir el momento correcto y convertirlo en resultado. No ganó, pero obligó al máximo favorito a disputarle la carrera hasta el último metro. Para Ecuador, el podio también funciona como una señal de continuidad: Carapaz sigue siendo capaz de competir contra campeones de primer nivel en escenarios donde la colocación, la bajada y el remate pesan tanto como los vatios.
Fuente: https://www.efprocycling.com/racing/our-roster-for-the-2026-tour-de-france/

