Isaac Del Toro respondió a las críticas de Tom Pidcock después del Mundial de Montreal 2026. El británico insinuó que el mexicano trabajó para su compañero Brandon McNulty en la parte decisiva; Del Toro defendió la estrategia de México y aseguró que los demás equipos corrieron de forma pasiva. La discusión nació tras una carrera en la que McNulty ganó en solitario y el mexicano terminó quinto.

Que dijo Pidcock sobre Isaac Del Toro
Pidcock, que finalizó séptimo, explicó a Cyclingnews que la persecución estuvo marcada por la fortaleza del equipo estadounidense y por la falta de colaboración entre los corredores del grupo. En su lectura, Del Toro terminó trabajando para McNulty, su compañero en UAE Team Emirates-XRG, en lugar de asumir una responsabilidad directa para cerrar el ataque.
La crítica apareció después de una carrera de 273,4 kilómetros con viento, desgaste y una selección permanente. McNulty atacó cuando faltaban alrededor de 32 kilómetros y encontró por delante a sus compañeros Matteo Jorgenson y Quinn Simmons, quienes dificultaron la persecución. Pidcock y Giulio Ciccone llegaron a acercarse, pero el grupo volvió a frenarse en la última vuelta.
La versión completa de la acusación fue recogida por Cyclingnews, que también describió el accidente sufrido por Pidcock y su remontada hasta el grupo de favoritos.
La respuesta del mexicano tras el quinto lugar
Del Toro no aceptó esa interpretación. En declaraciones difundidas por ESPN y retomadas por Eurosport, sostuvo que su intención era pelear por el maillot arcoíris con México. Su argumento fue que otras selecciones dejaron pasar la oportunidad de organizar una persecución constante y que UAE intentó aprovechar la situación de carrera.
El mexicano también separó el resultado individual de la alegría por McNulty. Reconoció que habría preferido ganar, pero celebró que su compañero consiguiera el título mundial después de una jornada en la que Estados Unidos corrió con varios hombres en los momentos decisivos.
La discusión no cambia la clasificación: McNulty fue campeón, Michael Matthews terminó segundo, Mathieu van der Poel tercero, Mads Pedersen cuarto e Isaac Del Toro quinto. Para el mexicano, ese resultado fue la mejor actuación de México en la prueba de ruta élite de un Mundial, aunque el desenlace dejó abierta la conversación sobre qué debía hacer cada corredor en la persecución.

Una polémica táctica sin respuesta única
La dificultad está en que el grupo perseguía a un corredor protegido por una selección organizada. Si Del Toro tiraba durante demasiado tiempo, podía favorecer a rivales con mejor punta de velocidad; si reservaba fuerzas, parecía estar protegiendo el interés de UAE. La presencia de McNulty convertía cada relevo en una decisión de equipo y de selección al mismo tiempo.
La reacción de Del Toro llega después de un Mundial en el que ya había demostrado su condición de protagonista. Su quinto puesto y sus actuaciones previas en Canadá se pueden revisar en la crónica de los resultados de Montreal y en su mensaje tras terminar quinto.
La polémica seguirá abierta porque el ciclismo de selecciones no ofrece las mismas reglas tácticas de una carrera por equipos comerciales. Pidcock vio una oportunidad perdida; Del Toro vio un grupo pasivo que no quiso comprometerse. Entre ambas versiones queda la certeza de que Montreal no solo coronó a McNulty: también dejó una discusión que apenas comienza.
El debate también muestra el límite entre la estrategia de una selección y los intereses de un equipo profesional. Del Toro debía proteger sus opciones de medalla, pero también compartir carretera con un compañero que estaba en condiciones de ganar. En una persecución sin relevos claros, cada movimiento podía beneficiar a un rival distinto y dejar sin premio a todos los corredores del grupo.

