Para ser un campeón, se necesitan de varias cualidades, lo suficientemente altas como para que todas confluyan y logren el gran objetivo de ser diferente, de lograr cosas que otros no, la prueba que enfrenta Egan Bernal hoy en día no es sencilla, pero en medio del drama, el corredor colombiano lanza un grito de batalla ante este nuevo reto, diferente en su totalidad del resto que ha enfrentado.
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En medio de la incertidumbre, el futuro parece nublarse, oscurecer en su totalidad, con la intrínseca enseñanza de aprender a vivir en el día a día, en el presente. Hay dramas que borran lo que viene, para atender el ahora y enfrentar batallas minuto a minuto. Eso es lo que le pasa a Egan.
Es normal mirar al futuro, hacer planes, tener estrategias, pero la vida le ha dado un golpe que le ha obligado a pertenecer a un ahora. El impacto de su accidente, no solo alcanza a su círculo más cercano, sino a Colombia y a parte del mundo.
Pero cada día se han hecho avances. A pesar de las fracturas en vértebras, los pulmones perforados, los casi 20 huesos rotos, el de Zipaquirá sigue contando una historia, que ha tenido varios capítulos similares en el pasado y que le ponen a prueba en un escenario mucho más complicado y también desconocido.

El grito de batalla de Egan Bernal
Varias caídas, hospitalizaciones y demás, han sido parte del camino de un Egan, que ha respondido a todas esas situaciones con un factor común: el de regresar más fuerte. Eso, medido desde el aspecto ciclístico. Es decir, te lesionas, vuelves a la carretera y rompes todo… en el caso de Bernal, lo hizo ganando un Tour de Francia y un Giro de Italia.
El reto que se le viene de ahora en adelante, llega a salirse, en principio, del ciclismo. No importa si vuelve, ya nos ha dado muchas alegrías… Lo que sí importa, es que pueda salir de un hospital, con la certeza de seguir llevando una vida normal, eso es lo esencial para él, para su familia, amigos y cercanos, para Colombia también.
En el ideal, por supuesto hay esperanzas que vuelva al deporte, a su pasión. No es fácil en este momento, pero hablamos de Egan Bernal, un tipo de 25 años con una mentalidad diferente, terca, resiliente y perseverante, aditamentos esenciales para personajes que quieren escribir historia auténtica.
Y Egan tiene eso, con su último mensaje da la sensación que quiere retornar, que al menos quiere intentarlo, que en su mente, el ciclismo sigue presente, a pesar de ser hoy, un posibilidad lejana… es un grito de batalla:
«Así que ahora a recuperar y hacer de esto otro… I’M BACK!! And let’s rock», el tiempo dirá si es así, pero si se trata de actitud, Egan tiene todo lo que se necesita para ver algo impresionante. Tendrá el apoyo de los suyos y de Colombia.



