Italia no piensa disculparse por la estrategia que utilizó en los últimos kilómetros del Campeonato Europeo de Ruta 2026. Roberto Amadio, director técnico de la selección, respondió a los gestos de frustración de Remco Evenepoel con una frase directa: que el belga se enoje todo lo que quiera, porque sus corredores simplemente siguieron el plan de carrera.

La escena ocurrió cuando Evenepoel y Giulio Ciccone ya habían dejado atrás al grupo principal y se encaminaban hacia un duelo por el oro. Christian Scaroni perseguía por detrás con opciones de alcanzar el podio, de modo que el automóvil italiano se acercó a la pareja de cabeza y le pidió a Ciccone que dejara de colaborar con el belga.
Por qué Italia le pidió a Ciccone que no relevara
La orden tuvo una lógica táctica sencilla. Ciccone estaba acompañado indirectamente por Scaroni, quien rodaba en la persecución y podía beneficiarse de que el italiano de cabeza guardara energía. Si Ciccone seguía tirando junto a Evenepoel, el belga también aumentaría la ventaja sobre Scaroni y la selección italiana perdería una herramienta para pelear por más de una medalla.
Evenepoel no lo interpretó de esa manera. Durante los últimos tramos hizo gestos hacia el automóvil y reclamó que Ciccone asumiera su parte del trabajo. El belga había atacado, había provocado la selección definitiva y necesitaba cooperación para sostener la diferencia, pero la situación dejó de ser una fuga normal cuando Italia tuvo a otro corredor en la persecución.
Amadio defendió la decisión después de la llegada. Según la respuesta difundida por Ciclismo Internacional, la selección italiana corrió su propia carrera y no tenía motivos para cambiar el plan por la molestia de su rival. La frase elevó el tono de una discusión táctica que se había visto en directo por televisión.
Ciccone aceptó la lectura de la carrera
Ciccone fue menos contundente que su director, pero confirmó que la presencia de Scaroni influyó en sus decisiones. El corredor del Lidl-Trek reconoció que aprovechó la situación para mantenerse en la rueda de Evenepoel y que entendía que aquella configuración no era favorable para el belga. En una carrera de selecciones, con las medallas repartidas entre equipos nacionales, la colaboración nunca es una obligación automática.

El desenlace terminó dando la razón deportiva a Evenepoel, que remontó en los metros finales y ganó el campeonato por un margen mínimo en la foto de llegada. Ciccone fue segundo y Scaroni completó el podio, resultado que permitió a Italia salir con dos medallas de la prueba masculina.
La victoria de Evenepoel y el segundo puesto de Ciccone quedaron explicados en la crónica del Europeo de Ruta 2026. La discusión posterior no cambia el resultado, pero sí muestra hasta qué punto una carrera de selecciones puede convertir una decisión de equipo en un conflicto visible entre corredores.
Italia no quiso que la frustración de Evenepoel modificara su lectura del final. Para Amadio, la orden a Ciccone fue una decisión normal dentro de la competencia; para el campeón europeo, fue una ayuda que desapareció justo cuando más necesitaba relevos. El título terminó en Bélgica, pero la polémica táctica se quedó en el lado italiano.
La controversia del Europeo también se conecta con la ausencia de Tadej Pogačar, cuya recuperación y presencia fuera de la carrera fueron explicadas en la nota sobre Pogačar y su visita al campeonato.

