Jan Ullrich puso otra capa de presión sobre Red Bull-BORA-hansgrohe antes del Tour de Francia 2026. El excampeón alemán no escondió su respaldo a Florian Lipowitz y lo colocó, por argumentos deportivos, incluso por encima de Remco Evenepoel dentro de la discusión interna.
Por qué Ullrich confía en Lipowitz para el Tour 2026
Según Ciclismo Internacional, Ullrich declaró a Sport Bild que “sin duda, el podio es posible de nuevo”. Su explicación no fue solo patriótica: recordó que Lipowitz corrió con los mejores en primavera, ganó el Tour de Eslovenia y llega con una línea de regularidad que puede pesar en tres semanas.
El punto clave está en la comparación con Evenepoel. El belga tiene más brillo, más títulos y más impacto mediático, pero Lipowitz parece hoy más sólido en montaña larga. En un Tour dominado por Pogacar y Vingegaard, esa resistencia puede valer más que una arrancada espectacular.
La cooperación será el verdadero examen
Ullrich también habló de la necesidad de cooperación entre Lipowitz, Evenepoel y Jai Hindley. Incluso recordó que en primavera Remco ya ayudó al alemán, señalando que al final “son las piernas las que deciden, independientemente del rol del capitán”.
La opinión de Ullrich pesa porque no se limita al análisis externo. Alemania busca una figura de grandes vueltas capaz de conectar con otra generación y Lipowitz aparece como el candidato natural para ocupar ese espacio. Por eso cada elogio también aumenta la presión sobre un corredor que todavía está construyendo su estatus.
Evenepoel, en cambio, ya carga con expectativas gigantes. Su nombre vende titulares, pero el Tour no se gana por reputación. Si el belga muestra una recuperación completa y una crono dominante, Red Bull tendrá un arma clara; si vuelve a sufrir en ascensos largos, la comparación con Lipowitz será inevitable.
Hindley añade una tercera variable. El australiano puede trabajar, filtrar fugas o convertirse en carta secundaria si la carrera se rompe. Esa profundidad es valiosa, aunque también obliga a repartir recursos en un pelotón donde UAE y Visma suelen castigar cualquier duda.
Esa frase resume el dilema de Red Bull. Si todos aceptan la carretera como juez, el equipo puede tener dos cartas reales. Si la jerarquía se vuelve política, el desgaste interno puede costar más que los ataques rivales. Lipowitz entra al Tour 2026 con menos ruido que Evenepoel, pero con una pregunta incómoda: ¿y si el corredor más fuerte del equipo termina siendo él?

