La ausencia de Gregor Mühlberger en el Tour de Francia 2026 no es una simple decisión de lista. Es una herida deportiva para Decathlon AG2R La Mondiale, porque el austríaco venía de ser un apoyo fuerte para Felix Gall en el Giro de Italia y había orientado su preparación hacia Barcelona.
Por qué la baja de Mühlberger sorprende
Ciclismo Internacional cuenta que Mühlberger expresó tristeza, sorpresa y decepción. El corredor había construido su bloque alrededor del Tour, se saltó el Tour de Suiza y también los nacionales para llegar listo. Ese contexto hace que la exclusión sea más difícil de explicar.
Puse todo en la preparación, en el campo de entrenamiento en altura. Enfocado al máximo, disciplinado, sin atajos.
Gregor Mühlberger, citado por Ciclismo Internacional
La decisión se vuelve todavía más curiosa porque Decathlon tuvo corredores tocados por enfermedad después del Tour Auvergne. En ese escenario, dejar fuera a un escalador con oficio y rendimiento reciente parece una apuesta arriesgada.
La otra capa es el mercado. Se ha relacionado a Mühlberger con un posible salto a Lidl-Trek junto a Felix Gall, y esa coincidencia alimenta interpretaciones. No hay confirmación de que el fichaje sea la causa, pero el ambiente queda cargado cuando un corredor preparado queda fuera sin una explicación pública contundente.
Este ángulo cambia la lectura respecto a una ausencia normal. Si un corredor siente que dio prioridad absoluta al Tour y luego queda fuera, el vínculo de confianza con el equipo queda tocado. En una gran vuelta, esa confianza pesa tanto como la condición física.
La decisión también presiona a quienes sí estén en la lista. Si Decathlon deja en casa a un escalador que venía de rendir, los elegidos deberán demostrar que la apuesta tenía sentido. Cada día malo en montaña será comparado con el nombre ausente.
El Tour convierte esas comparaciones en juicio público inmediato.
Especialmente en los Alpes.
Allí no habrá forma de esconder la decisión.
Ni el error.
La carretera terminará dando el veredicto.
Para Decathlon, la pregunta será quién asume esa función de montaña. En el Tour, los gregarios no solo suben; colocan, calman al líder, cierran huecos y evitan que una mala jornada se convierta en crisis. Mühlberger podía cumplir ese papel.
El austríaco verá la salida desde casa, pero su caso seguirá presente. Si Decathlon falla en montaña, esta decisión volverá a discutirse. Y si termina en Lidl-Trek, la historia tomará todavía más sentido retrospectivo.

