Mathieu van der Poel llegará al Tour de Francia 2026 con una noticia que va más allá del ciclismo. El neerlandés y Roxanne Bertels anunciaron que esperan su primer hijo para enero de 2027, una confirmación que CiclismoAlDía recoge a partir de la publicación compartida por la pareja.
Una noticia personal en plena semana del Tour
El mensaje fue breve y directo: “BÉBÉ VDP ⏳ january 2027”. La frase bastó para que el anuncio se moviera rápido entre aficionados, corredores y equipos. En una semana dominada por listas de alineaciones, favoritos y predicciones, Van der Poel abrió un espacio íntimo antes de volver al ruido competitivo.
La noticia no cambia su rol deportivo, pero sí humaniza el contexto. Van der Poel será parte del Alpecin-Premier Tech que viajará a Barcelona con Jasper Philipsen como carta de sprint y con el neerlandés como lanzador, cazador de etapas y corredor capaz de romper finales difíciles.
El Tour suele convertir a sus protagonistas en máquinas de rendimiento. Este tipo de anuncio recuerda que detrás de cada dorsal hay vida privada, familia y decisiones que conviven con la presión de la carrera más grande del mundo.
La reacción del entorno también fue inmediata. Compañeros, rivales y aficionados celebraron una noticia que llegó justo antes de que el calendario vuelva a encerrarlo todo en vatios, tácticas y resultados. Ese contraste explica por qué el anuncio tuvo tanto alcance.
Van der Poel mantiene un papel decisivo con Alpecin
En carretera, su función seguirá siendo enorme. Alpecin necesita a Van der Poel para colocar a Philipsen en los sprints y para atacar en etapas donde el control se vuelva incómodo. Su potencia en terrenos quebrados puede abrir una segunda vía de victoria si los trenes de sprint no dominan.
La paternidad anunciada no debe leerse como distracción. Muchos deportistas encuentran en una noticia familiar una motivación distinta, más serena o más profunda. En el caso de Van der Poel, el Tour dirá si esa emoción convive con la agresividad competitiva que lo caracteriza.
Alpecin tampoco modificará su estructura por esta noticia. El equipo necesita a Van der Poel en plena concentración, pero también sabe que su experiencia le permite separar la emoción personal de la ejecución deportiva.
El neerlandés ya era una de las figuras más observadas de julio. Ahora llegará con una historia adicional: correr el Tour sabiendo que en enero empezará una etapa completamente nueva, fuera de la bicicleta y lejos del último kilómetro.

