Maxim Van Gils firmó este viernes una victoria de autoridad en la sexta etapa del 78th Tour Auvergne – Rhône-Alpes, una jornada de 182,3 kilómetros entre Saint-Vulbas y Crest-Voland que terminó en terreno de montaña y reordenó la pelea por la clasificación general. El belga de Red Bull – BORA – hansgrohe resolvió el final en un mano a mano ante Tobias Halland Johannessen y cruzó la meta con un tiempo de 4:06:34.
La etapa fue rápida desde el comienzo y encontró su punto de quiebre cuando una fuga amplia obligó a los favoritos a gastar antes de lo previsto. El recorrido acumuló casi 3.000 metros de desnivel positivo y reservó la selección para los ascensos de la segunda mitad, con la Côte de Châtelard, el Col du Granier, la Côte d’Héry-sur-Ugine y el remate hacia Crest-Voland como referencias principales.

Luke Tuckwell completó el podio de la fracción a seis segundos y pasó al liderato de la carrera. Su rendimiento sostuvo el doble golpe de Red Bull – BORA – hansgrohe: triunfo parcial con Van Gils y maillot de líder con Tuckwell. Para los favoritos, la etapa dejó diferencias todavía manejables, pero el margen antes del Grand Colombier ya empieza a ser incómodo.
Top 10 de la etapa: 1. Maxim Van Gils, 4:06:34; 2. Tobias Halland Johannessen, mismo tiempo; 3. Luke Tuckwell, a 6 segundos; 4. Pablo Torres, a 13; 5. Raúl García Pierna, a 33; 6. Yannis Voisard, a 33; 7. Jordan Jegat, a 33; 8. Clément Braz Afonso, a 33; 9. Cristián Rodríguez, a 33; 10. Lennart Jasch, a 33.
Top 10 de la general: 1. Luke Tuckwell, 22:14:55; 2. Bruno Armirail, a 1:12; 3. Guillaume Martin, a 2:00; 4. Matteo Jorgenson, a 2:34; 5. Cristián Rodríguez, a 2:37; 6. José Félix Parra, a 3:04; 7. Paul Seixas, a 3:06; 8. Juan Ayuso, a 3:15; 9. Mattias Skjelmose, a 3:15; 10. Isaac del Toro, a 3:22.
El triunfo llegó en una jornada que no dio tregua. La salida en Saint-Vulbas abrió una etapa larga, exigente y con final cuesta arriba, mientras Crest-Voland recibió un desenlace de corredores completos: resistencia, colocación, ataque y remate. Con dos jornadas restantes, la carrera queda abierta. La lectura competitiva de la jornada no se agota en el resultado. El ritmo de salida, la fuga numerosa y la selección del último tercio obligaron a cada equipo a decidir si defendía posiciones o asumía riesgos.

