Richard Carapaz destapó varias historias sobre el inicio de su carrera, que hablan del sacrificio y los primeros pasos del nacido en Carchi en el mundo del ciclismo.
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El nacido en Carchi es, hoy por hoy, el mejor ciclista de América. Este gran resultado se debe a años de esfuerzos, de sacrificios y de detalles que se esconden en el manto del anonimato.
Pero cada paso ha representado una increíble fuerza. Y más si hablamos de pedalistas que han salido de los campos, hacia las carreteras europeas y del mundo, para conquistarlas.
Estas historias, que son casi que una tendencia en los pedalistas latinoaméricanos traen consigo relatos que poco a poco van uniéndose a las victorias y que conforman esas experiencias que despiertan admiración.
Y parece que no se olvida de sus raíces. Hoy, a pesar que está codeándose con los mejores, intenta impulsar el ciclismo ecuatoriano y sabe que el mundo mira para ese lado. Hay que aprovechar.

Las grandes historias de Richard Carapaz al inicio de su carrera
«Si. Me gustan mucho los animales, el campo. Lo disfruto. Pero sobre todo es pacífico y tranquilo. Despertar allí es maravilloso. Es realmente relajante y mi esposa y yo vamos mucho”, dice Richard, asegurando que su esencia, que el campo donde empezó a dar sus primeros pedalazos, es un destino recurrente para él.
Habló de sus primeras impresiones, cuando niño, sobre el ciclismo y no imaginó estar donde está hoy:
“Cuando era niño, nunca pensé en andar en bicicleta a un nivel de élite o en el WorldTour. Simplemente lo hice porque lo disfruté y nada más.
Nunca pensé en estar en un buen equipo, con siete u ocho compañeros para ganar un Gran Tour. Estas eran cosas en las que nunca pensé.
Cuando empecé a correr a un nivel superior, a entrenar con una bicicleta de carretera, con zapatillas, con licra, entrenando así, bueno, luego se convirtió en otra cosa. Empecé a saber más, a buscar más en Internet. Leí sobre grandes giras, monumentos, pequeñas carreras, grandes carreras, y cada vez me interesé más«, aseguró en una nota de Cyclingweekly.
Y en esta nota, Richard dice: “Poco a poco, poco a poco, supe más sobre el deporte. Y desde entonces, la verdad es que ha ido super bien”.
Así relata sus inicio Richard, un chico que disfruta de la bicicleta, que no se imaginó estar donde está, pero una vez embarcado en la aventura, halló la ambición que hoy lo tiene como el ciclista más grande de la historia de Ecuador.



