Alejandro Valverde no necesita exagerar para explicar el problema que tendrá el pelotón en el Tour de Francia 2026. Tadej Pogacar llega como referencia absoluta, con un UAE Team Emirates-XRG construido para controlar y con la sensación de que solo una grieta muy concreta puede abrir la carrera.
La clave que marca Valverde para atacar a Pogacar
CiclismoAlDía recoge declaraciones del excampeón mundial a Marca, donde Valverde baja la discusión a un punto simple: Pogacar puede perder, pero no si los rivales esperan derrotarlo en igualdad total de fuerzas. Hay que detectar el día raro, el momento de duda o el tramo donde el equipo ya no pueda protegerlo igual.
Está claro que es batible, pero también es verdad que cuando está en su pico y sin contratiempos, es muy difícil ganarle
Alejandro Valverde, citado por CiclismoAlDía y Marca
La frase no es rendición; es realismo competitivo. Valverde sabe que un campeón como Pogacar no se rompe por un ataque aislado si está fresco, alimentado y con gregarios cerca. La oportunidad aparece cuando se acumulan calor, tensión, desgaste, mala colocación o una jornada mal gestionada.
Por eso el consejo indirecto para Jonas Vingegaard, Remco Evenepoel y el resto de aspirantes es no gastar munición sin lectura. Atacar por atacar puede favorecer al esloveno. Atacar cuando el líder muestra una señal mínima de debilidad puede cambiar el Tour.
¿Se le puede ganar? Al final, es un ser humano y puede tener días malos. Ahí es donde el otro corredor tiene que intentar rematar
Alejandro Valverde, citado por CiclismoAlDía
El matiz es importante para el público colombiano y latinoamericano: no se trata solo de quién sube más rápido, sino de quién interpreta mejor la carrera. En un Tour tan largo, los segundos decisivos pueden nacer antes del puerto final, en un abanico, una transición o una mala respuesta del bloque.
También hay un aprendizaje para los equipos que no tienen un líder capaz de ganarle mano a mano. La forma de incomodar a Pogacar puede ser colocar corredores por delante, obligar a UAE a trabajar antes de tiempo y convertir cada etapa de transición en una amenaza real.
Valverde también menciona a Paul Seixas y espera ver hasta dónde llega Vingegaard en forma plena. Eso confirma que el Tour no será una simple persecución individual contra Pogacar, sino una batalla de paciencia. El rival que quiera dañarlo tendrá que elegir bien, porque fallar el golpe puede dejarlo sin carrera.

