El colombiano Miguel Ángel López llegaba al Giro de Italia 2020 con la idea de conseguir etapas, pero la vida le dio una triste e inesperada despedida del equipo que lo llevó a lo alto, el Astana.
Puedes leer: Harold Tejada, así lo recibió su familia al regresar a Colombia
El de Pesca, era una de las promesas más grandes del ciclismo colombiano y enfiló para Europa en 2015 para cumplir esa proyección. Fue el Astana quien lo recibió y además, hizo que se convirtiera en uno de los mejores ciclistas de la actualidad.
Triunfos en carreras de una semana, podios en grandes vueltas y muchas victorias de etapa. Ese fue el legado de un ciclista que aún tiene camino por recorrer y que le ha entregado la mayor alegría de los recientes años, a una de las escuadras con más tradición.
El equipo kazajo se encargó de enseñarle a ser un capo de equipo y allí hizo respetar su posición en varias carreras. Inclusive, parte como favorito de todas las grandes carreras y todo, por ese talento, formado en el bloque de Vinokurov.
En el Tour de Francia 2020, el primero y último con ellos, le dio una gran alegría, al ganar la etapa reina, pero no pudo hacer podio, como se esperaba. Y postergó la despedida para el Giro de Italia.

Miguel Ángel López y su triste e inesperada despedida del Astana
Alexander Vinokurov aseguró que no podía mantener al de Pesca, debido al alto salario que percibe. Eso significa entonces, que tendrá que encontrar una nueva estructura, pero es claro que pretendientes no le hacen falta.
En el Giro de Italia 2020, se programó la última carrera del boyacense con su actual equipo. Ya el otro año vestirá otra camiseta y parecía propicio las victorias de etapa para él.
Pero apenas, en la primera etapa, pasado el kilómetro 9, Miguel Ángel se cayó y tuvo una dura y profunda herida, que le obligó a retirarse. El parte médico indicó un descanso de 6 semanas, por lo que el colombiano volverá al país.
De esa manera, la vida le dio una triste e inesperada despedida de su equipo, que no tapa todo lo bueno que consiguió con ellos. Sin embargo, hubiera sido un broche de oro, cerrar con alguna victoria y no con una caída.



