Colombia es conocido en el ciclismo por ser una potencia mundial, es claro que en cuanto a deportes, es esta práctica la que le ha dado los triunfos más pesados históricamente hablando, pero en este Tour de Francia 2023, se vio una versión disminuida de los ciclistas, diferente a lo que nos tienen acostumbrados, por lo que miramos lo bueno, lo malo y lo no tan malo de nuestro país en esta competencia.
Lo bueno
Empecemos, por lo bueno. Tienen nombre propio, Egan Bernal. El corredor del Ineos Grenadiers acabó una competencia de 3 semanas y luego de todo lo que le pasó con el accidente, esto hay que considerarlo un triunfo.
Intentó mantenerse en la primera semana, pero luego se volcó a secundar a su compañero Carlos Rodríguez, quien logró un top 5 al final. Importante avance para Bernal, que sigue buscando su mejor versión. Hubo caídas, pero logró llegar a París.
Lo malo
Sin victorias de etapa, con poco protagonismo en ellas, de cinco colombianos, dos retirados… Un pésimo balance en cuanto a resultados. Duele ver que no haya un colombiano en el top 10, ni siquiera está en el top 30 y hoy por hoy, se ve muy lejos, el volver a ser protagonistas de una gran vuelta.
No hay colombianos que se sienten en la mesa de un Vingegaard, de un Pogacar o al menos de un Evenepoel o un Roglic… no lo hay y lo peor es que no hay señales de ello. El palazo que recibe Colombia en este Tour, es como para tomar decisiones en torno a los procesos formativos.
Lo no tan malo
Metemos en esta parte a Harold Tejada. Aunque le falta más decisión y seguridad, pudo estar en la piel de un líder de equipo y proyectará su carrera en torno a esta experiencia. En declaraciones, aseguró que quiere apuntar a un top 10 de una grande, por lo que la enseñanza de este Tour fue esencial para él.



