Lo que pasa con el Arkea B&B Hotels (Arkea Samsic) es dramático, especialmente desde que salió Nairo Quintana, pues el colombiano le dio otro nivel al equipo que en ese momento también contaba con Barguil y Bouhanni, corredores que aportaron pero en menor medida, el tema con el equipo francés es que ahora sus ciclistas se están yendo para el 2025 y el proyecto amenaza con desaparecer.
Pasar de la gran alegría por ser equipo de primera división, a estar al borde de la quiebra, es un golpe abrupto para cualquier equipo de ciclismo y todo esto en un periodo de 3 años. Cuando el Arkea se puso la meta de ser bloque de primera división, logró consolidar un buen proyecto.
Llevó a Nairo Quintana, a Dayer, a Winner Anacona, a Diego Rosa, tenía a Warren Barguil y a Nacer Bouhanni. Primeros triunfos en el 2020 y un idóneo paso. Infortunadamente con lo que sucedió en el Tour 2020 y 2022 con Nairo, las cosas con el colombiano terminaron de la peor forma.
En el 2020 la Germandería francesa le hallana el hotel donde se estaban hospedando al Arkea, indagando en los cuartos de los colombianos… no pasó nada en ese momento, por lo que todo fue una falsa alarma. Luego ocurrió el caso del tramadol que fue la gota que rebasó el vaso. El adiós por la puerta de atrás era inminente.
Nairo salió en 2022 y el Arkea quedó flotando… lograron avanzar a primera división, pero con la pérdida de un bástago como Quintana, no hubo rumbo en estos dos años que han estado en el WorldTour. Son, junto al Astana, los que descienden de cara a la otra temporada. No hay triunfos y ya no existe esa visibilidad que tuvo con Nairo, tan importante para los patrocinadores.
Entonces, aunque sean de primera división, la crisis financiera se ha sumado a la de resultados… el Arkea no tiene cómo sostenerse una vez termine el 2025. Es decir, para 2026, de no conseguir ampliar contrato de patrocinio o nuevas alternativas para financiarse, corre el peligro de desaparecer.
Es claro que con la era de Nairo acabada allí, el Arkea también encontró una serie de malos momentos que ahoran desembocan en esto. Emmanuel Hubert, dueño del equipo, argumenta que el modelo de sostenibilidad del ciclismo francés es imposible de mantener, los costos son demasiado altos.
Daniel McClay, Arnaud Demare, Vicenzo Albanese, David Dekker, entre otros ciclistas, dejarían las filas del Arkea de cara a la otra temporada, desmantelando el equipo que aunque estará en el 2025, llegará lleno de incertidumbres.



